Dos divisiones, y ahí está toda la idea:
tarifa real por hora = sueldo neto mensual / horas de trabajo al mes
horas de vida = precio / tarifa real por hora
La parte interesante es la segunda entrada. Si cuentas solo las horas de contrato, tu tarifa sale alta y todo parece barato. Si cuentas el desplazamiento, la formación, la ropa de trabajo y las dos horas del domingo por la noche que tardas en dejar de pensar en el lunes, la tarifa baja y las cifras cambian de sentido. La segunda es la real.
