FIRE son las siglas de Financial Independence, Retire Early. La parte más útil del concepto es la primera: la independencia financiera es un estado —tus activos cubren tus gastos— y la jubilación anticipada es solo una de las cosas que puedes hacer con ella.
La aritmética es sorprendentemente simple y bastante brutal: lo que determina el tiempo hasta la independencia no es tu sueldo, sino tu tasa de ahorro. Alguien que ahorra el 10 % necesita décadas; alguien que ahorra el 50 % necesita algo más de quince años, porque cada euro ahorrado sube el numerador y baja el denominador a la vez.
El error más frecuente del movimiento no es matemático sino de propósito: optimizar durante quince años para llegar a un destino sin haber decidido qué se hace allí. La independencia financiera compra opciones, no significado.
