Plantilla de Excel · Paso 2

Gestión de gastos

Casi nadie sabe en qué se gasta el dinero: sabe en qué cree que se lo gasta. Esta plantilla existe para cerrar esa distancia con un método incómodo y muy eficaz: anotarlo todo, sin excepciones, durante un periodo corto.

Descargar la plantilla
Formato
XLSX
Tamaño
12 KB
Hojas
2
Precio
Gratis

Qué incluye

  • Una hoja de registro diario: fecha, concepto, categoría e importe. Una línea por gasto, incluido el café.
  • Categorías precargadas y editables, con un resumen automático que ordena tus categorías de mayor a menor.
  • Un contador de gasto medio diario, que es la cifra que suele sorprender más que el total.
  • Espacio para marcar cada gasto como necesario, útil o impulsivo, que es donde el registro deja de ser contabilidad y empieza a ser información.

Cómo usarla

  1. Elige el periodo antes de empezar: 15 días si nunca lo has hecho, un mes completo si ya lo has intentado.
  2. Anota en el momento, no al final del día. Lo que no se anota en el momento se olvida, y lo que se olvida es justo lo que buscabas.
  3. No corrijas tu comportamiento durante el registro. Un mes falseado por las ganas de que salga bien no sirve para nada.
  4. Al terminar, mira solo dos cosas: la categoría más grande y la suma de los impulsos.
  5. Cambia una cosa. Una sola, la que más pese, y vuelve a medir el mes siguiente.

Preguntas frecuentes

¿Quince días son suficientes?

Para ver los hábitos diarios, sí: los gastos pequeños y repetidos aparecen enseguida. Lo que quince días no capturan son los gastos irregulares —el seguro, la revisión del coche, el regalo de cumpleaños—, y por eso esta plantilla se usa junto con la de análisis mensual, que sí los recoge.

¿No es más fácil usar una app del banco?

Es más cómodo, y por eso funciona peor. La app categoriza sola, así que el gasto pasa por delante de ti sin que tengas que mirarlo. Escribirlo a mano es lento a propósito: la fricción es el mecanismo, no un defecto de la plantilla.

¿Qué hago con el resultado?

Nada durante una semana. Léelo, deja que te moleste y no tomes decisiones en caliente. Después elige un único cambio y dale un mes. Los presupuestos que se rehacen de arriba abajo en un día suelen durar exactamente ese día.