Patrimonio neto = activos − pasivos. Suma cuentas, inversiones, planes de pensiones y el valor de mercado de la vivienda; resta hipoteca, préstamos y saldos de tarjeta. El resultado puede ser negativo, y para mucha gente joven con hipoteca reciente lo es.

Es la métrica que corrige la ilusión del sueldo. Dos personas con el mismo ingreso pueden tener patrimonios opuestos, porque el sueldo mide el caudal que entra y el patrimonio mide lo que se quedó.

La forma de usarlo bien es como serie temporal, no como fotografía: anotarlo una vez al trimestre, siempre con el mismo criterio, y mirar la pendiente. El valor absoluto depende de tu edad, tu país y tu suerte. La pendiente depende de tus decisiones.